Peeling

La piel es el órgano más grande del cuerpo, está compuesta de millones de células que nos protegen del medio ambiente y que mueren, descansan y son reemplazadas por nuevas células constantemente. A medida que pasan los años, este proceso se hace más lento y nuestra piel se torna apagada, aparecen manchas, arrugas y diversas señales de daño solar y envejecimiento.

Los peelings consisten en aplicar sobre la piel determinadas sustancias químicas, con el fin de eliminar capas superficiales de la piel, hasta la profundidad deseada según el peeling utilizado. Esto permite una renovación rapida y eficiente de la piel.

Existen varios tipos de pellings:

SEGÚN PROFUNDIDAD

1. Superficial: aporta luminosidad, ayudan a controlar estados iniciales de hiperpigmentaciones, a controlar casos de acné o eliminar células muertas.. Tras el peeling se produce un leve enrojecimiento cutáneo que desaparece al cabo de pocas horas, por lo que se puede retomar la vida normal inmediatamente siguiendo las pautas de tratamiento indicadas por el médico. El tratamiento se aplica en la consulta, en varias sesiones y no necesita anestesia.

2. Medio: está indicado para la corrección de queratosis actínicas (manchas escamosas, abultadas), discromías (alteración del color de la piel por falta o exceso de melanina), arrugas medias y algunas secuelas del acné, dando como resultado una piel más elástica, tersa, uniforme y luminosa.

Este tipo de peeling se realiza en la consulta, puede necesitar de 1 o más sesiones y es indoloro, aunque en algunos casos puede resultar incómodo al causar un poco de escozor. Después del tratamiento, la zona queda enrojecida durante aproximadamente unos días y puede hacer costras finas que se caen en el curso de 1 semana.

3. Profundos: penetra a capas más profundas, lo cual hace que la renovación celular sea mucho más intensa. Estos peelings indican en casos de arrugas muy profundas y marcadas, pero por su intensidad se asocia a postoperatorios más molestias y largos.En la actualidad se usan muy poco ya que existen otras técnicas igual de efectivas con menos riesgos de complicaciones.
La piel es el órgano más grande del cuerpo, está compuesta de millones de células que nos protegen del medio ambiente y que mueren, descansan y son reemplazadas por nuevas células constantemente. A medida que pasan los años, este proceso se hace más lento y nuestra piel se torna apagada, aparecen manchas, arrugas y diversas señales de daño solar y envejecimiento.

Los peelings consisten en aplicar sobre la piel determinadas sustancias químicas, con el fin de eliminar capas superficiales de la piel, hasta la profundidad deseada según el peeling utilizado. Esto permite una renovación rapida y eficiente de la piel.

Existen varios tipos de pellings:

SEGÚN PROFUNDIDAD

1. Superficial: aporta luminosidad, ayudan a controlar estados iniciales de hiperpigmentaciones, a controlar casos de acné o eliminar células muertas.. Tras el peeling se produce un leve enrojecimiento cutáneo que desaparece al cabo de pocas horas, por lo que se puede retomar la vida normal inmediatamente siguiendo las pautas de tratamiento indicadas por el médico. El tratamiento se aplica en la consulta, en varias sesiones y no necesita anestesia.

2. Medio: está indicado para la corrección de queratosis actínicas (manchas escamosas, abultadas), discromías (alteración del color de la piel por falta o exceso de melanina), arrugas medias y algunas secuelas del acné, dando como resultado una piel más elástica, tersa, uniforme y luminosa.

Este tipo de peeling se realiza en la consulta, puede necesitar de 1 o más sesiones y es indoloro, aunque en algunos casos puede resultar incómodo al causar un poco de escozor. Después del tratamiento, la zona queda enrojecida durante aproximadamente unos días y puede hacer costras finas que se caen en el curso de 1 semana.

3. Profundos: penetra a capas más profundas, lo cual hace que la renovación celular sea mucho más intensa. Estos peelings indican en casos de arrugas muy profundas y marcadas, pero por su intensidad se asocia a postoperatorios más molestias y largos.En la actualidad se usan muy poco ya que existen otras técnicas igual de efectivas con menos riesgos de complicaciones.
Nuestra piel tiene un proceso de renovación natural, que con la edad, cambia y se ralentiza, haciendo necesario buscar alternativas que ayuden a lograr una correcta renovación de la piel, eliminar impurezas, unificar su tono, textura y reducir las manchas.

El peeling mejora de forma eficaz gran variedad de problemas cutáneos como arrugas finas, pigmentación irregular, cicatrices de acné, piel dañada por el sol, manchas de la vejez, pecas y piel laxa.

Existen 4 situaciones en las que un peeling puede ser muy beneficioso:

– Cuando hay manchas y se desea unificar el tono de piel.

– Cuando se busca rejuvenecer y aportar luminosidad a la piel.

– Cuando hay presencia de acné o piel grasa para mejorar las imperfecciones.

– En casos donde no hay acné, ni arrugas, ni manchas pero se quiere asegurar una correcta penetración de un tratamiento cosmético.
En ocasiones es recomendable realizar una preparación de la piel para conseguir un mejor resultado. El paciente debe acudir con la cara limpia, Inicialmente se debe desengrasar y limpiar la piel para posteriormente aplicar la cantidad necesaria del compuesto indicado y dejarlo actuar durante el tiempo preciso.

Dependiendo del tipo de peeling, se puede notar sensación de picor, leve quemazón y enrojecimiento, que irán desapareciendo una vez que se aplica la mascarilla hidratante.
Las reacciones a los peeling son similares a los de una quemadura solar y pueden variar desde una reacción ligera hasta más severas. Generalmente cuanto más profundo sea, más larga será la recuperación.

Un peeling superficial, normalmente origina un pequeño enrojecimiento y en algunas ocasiones, algo de descamación durante varios días.

Un peeling medio o profundo puede ocasionar hinchazón y rojez intensa, formando costras de un color marrón, seguido de una descamación interna que puede durar entre una y dos semanas.

Durante la recuperación, se deben aplicar productos para mantener la piel hidratada y filtro solar. Inicialmente, la piel nueva después del peeling tendrá un color parecido al de una quemadura solar, que irá normalizándose poco a poco.

Es importante que después de cada peeling se evite exponerse al sol, al calor y hacer uso de compresas frías.
El peeling es un procedimiento ambulatorio que, según la sustancia utilizada, producirá diferentes niveles de actuación, corrigiendo defectos más o menos profundos. La elección se determina teniendo en cuenta el tipo de piel, el historial clínico general, la edad y el estado cutáneo.

Los resultados del peeling son:

– Disminución de las arrugas.

– Piel rejuvenecida, hidratada y luminosa.

– Disminución de manchas.

– Mejora la flacidez de los tejidos.

– Estimula la regulación del colágeno.

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